Explorando la gracia de los lugares santos

La ciudad y el puerto de Ashdod, que se traduce como fortaleza, han servido de cruce de caminos entre Egipto e Israel a lo largo de su impresionante historia. Hoy en día, las playas de arena y las dunas encantadoras capturan el interés de los turistas antes de llevarlos a Jaffa, Jerusalén, Belén y a la capital, Tel Aviv.

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Ashdod es una de las ciudades con el mejor diseño de Israel y la quinta en términos de población y siempre ha sido considerada un sitio estratégico. La costa de arena es acompañada por la colina de Jonás y adornada por una fortaleza muy bien conservada, Metzuda. Todavía quedan algunas ruinas de la antigua ciudad y, debido a que estuvo cubierta de arena durante siglos, fue conservada muy bien. Otro lugar interesante para visitar es el Museo de la Cultura Filistea. Abrió sus puertas hace 20 años y presenta varios artefactos importantes de la historia de los filisteos, los primeros residentes de la zona.

 

 

Jaffa llamada "la Novia del mar", es una ciudad de 4000 años de antigüedad, con una belleza y una historia que superan la imaginación. El puerto antiguo ha sido renovado y ahora es un centro encantador de boutiques y bistros, lleno de pescadores tradicionales que aún cuidan de sus redes de pesca. El paseo marítimo desarrollado recientemente incluye una playa de arena, unas áreas de pícnic y equipos para ejercicios al aire libre. Para descubrir el aire auténtico de Jaffa, hay que visitar Shuk HaPishpeshim, el antiguo mercado de pulgas donde puedes encontrar alfombras persas, antigüedades israelíes, ropa de segunda mano, restaurantes italianos e israelíes. Este mercado está ubicado en la antigua ciudad de Jaffa, entre las calles estrechas y los hermosos arcos. ¡Este es un buen momento para probar el hummus, ya que Jaffa se enorgullece con ofrecer el mejor del mundo!

En nuestro viaje hacia Tel Aviv, tenemos que visitar Jerusalén, el área donde se encuentran los lugares sagrados más famosos del cristianismo. Uno de los lugares más sagrados de Jerusalén es el jardín de Getsemaní. Los olivos de ahí tienen cientos de años y se cree que son los árboles que acompañaron a Jesús el día que fue arrestado. Siguiendo la Vía Dolorosa, una calle dentro de la Ciudad Vieja de Jerusalén que se cree que fue en la que Jesús caminó hacia su crucifixión, llegamos a la Iglesia de Todas las Naciones, también conocida como la Basílica de la Agonía, como referencia a la noche de la Pasión que Jesús pasó ahí. El lugar de la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén se identifica como el lugar de la crucifixión y de la tumba de Jesús de Nazaret. La iglesia ha sido durante mucho tiempo un importante centro de peregrinación para los cristianos de todo el mundo. En la actualidad, la Iglesia del Santo Sepulcro es uno de los principales símbolos de Jerusalén y continúa atrayendo a muchos peregrinos y visitantes. El camino nos lleva al Muro Occidental o Muro de las Lamentaciones, un vestigio sobreviviente del Monte del Templo en Jerusalén, que fue destruido por los romanos en 70 d.C. Miles de personas van al muro cada año para visitarlo y recitar oraciones. La ciudad de Belén, vinculada en nuestra mente para siempre con la Navidad, atrae un gran número de turistas cada año, como el lugar de nacimiento de Jesús, considerado por los cristianos el Mesía y el Hijo de Dios. La Iglesia de la Natividad, una de las más antiguas iglesias del mundo, es el foco de peregrinación cristiana dentro de la ciudad.
 

Al llegar a Tel Aviv, seremos atraídos e impresionados por el ambiente de la ciudad. La fusión de modernidad y tradición arraigada crea una ciudad única en todos los aspectos.

 

 

Paseando por el arbolado bulevar Rothschild, descubrirás una excelente arquitectura Bauhaus y encantadores cafés por la mañana, que se convierten en bares por la noche. Otro lugar que los lugareños aman en Tel Aviv es el Parque Yarkon. Corredores, ciclistas, lugareños y viajeros disfrutan de esta zona verde en el corazón de la ciudad y marcan la personalidad única de la ciudad. El Mercado del Carmelo es el mercado más grande y más visitado de Tel Aviv. Esto no es simplemente otro mercadillo, el Mercado del Carmelo representa el latido del corazón de Tel Aviv. No es obligatorio que compres algo, solo tienes que perderte entre los puestos coloridos para admirar los olores y el ambiente. Con docenas de puestos que venden carne y pescado frescos, frutas y verduras y otros productos similares, puedes disfrutar de todos los colores, sonidos y olores que el Mercado del Carmelo tiene para ofrecer, mientras buscas el mejor precio.