Folleto

Destino destacado: Milo

Si a usted le encantan los paisajes asombrosos, los animados pueblos de pescadores y las playas deslumbrantes de impresionantes aguas azules, la singular isla de Milo le dejará sin  palabras.

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A pesar de ser una inmaculada y cautivadora isla de Grecia, Milo no es tan conocida en comparación con otros famosos destinos como Creta, Mykonos o Santorini. Pero el hecho de que Milo sea menos conocida que algunas de las demás islas hace aún más mágico visitarla y explorarla. Esta encantadora isla de las Cícladas, que presume de todos los elementos necesarios para una escapada libre de aglomeraciones, es un pequeño paraíso y un lugar que, en nuestra firme opinión, todo el mundo debería visitar al menos una vez en su vida.

 

Con más de 70 islas repartidas por toda la isla, Milo es perfecta para aquellos adictos a las playas que ansían calas aisladas y costas pacíficas o practicar estimulantes deportes acuáticos. Dado que una enorme erupción volcánica dio forma al paisaje hace millones de años, las playas son extraordinaria y realmente impresionantes; Milo posee incluso playas que están totalmente aisladas. La playa más fotografiada es Sarakiniko, gracias a su paisaje casi lunar, a sus surrealistas formaciones rocosas, a su blanca y suave arena y a las aguas azul brillante que la rodean. También hay muchas más playas notables en la isla, como Kleftiko, Paleochori y Gerondas, por nombras algunas de ellas. Sin embargo, Milo tiene mucho más aparte de playas de otro planeta.

Milo posee un castillo veneciano llamado Kastro, situado en el punto más alto de la ciudad más importante, Plaka, y que hoy está casi totalmente en ruinas. El castillo data del siglo XIII y domina toda la isla, lo que lo convierte en el punto ideal para disfrutar de unas espectaculares vistas panorámicas de la isla y del mar. En pleno ascenso a las ruinas del castillo se halla Panagia Thalassitra, una bella iglesia que ofrece también imponentes vistas del Egeo.

Construida en una ladera, Plaka, la capital, goza de unas hermosas calles laberínticas, caminos pintorescos, lindas tiendas, casas encaladas y tabernas tradicionales. Plaka es la sede de Panagia Korfiatissa, una destacable iglesia construida en 1810 y consagrada al nacimiento de la Virgen María. Junto a Korfiatissa se halla una mansión del siglo XIX que alberga el Museo de Folclore e Historia de Milo; este museo ofrece interesantes exposiciones que detallan la vida cotidiana en la isla de 1850 a 1930. Otro lugar de interés especial en Plaka es el Museo de Arena, donde los turistas acuden a admirar piezas de arte, esculturas y muestras hechas de arena y procedentes tanto de Milo como del resto del mundo. Además, en la parte inferior de Plaka se encuentra el Museo Arqueológico, un pequeño pero importante museo, alojado en un edificio neoclásico, que muestra una excelente colección de hallazgos prehistóricos y artefactos que se remontan al período neolítico. Este museo contiene incluso una réplica a escala real de la famosa Venus de Milo.

Cerca de la localidad de Trypiti se encuentran las catacumbas de Milo, uno de los monumentos más antiguos de la Cristiandad en el mundo. Estas catacumbas se sitúan entre las tres más importantes de las 74 que se han hallado en todo el planeta, junto con las de Roma y Tierra Santa. Las catacumbas de Milo fueron en su día usadas por los primeros cristianos como lugar de sepultura, y más tarde fueron reconvertidas en sitio de culto. Hasta la fecha, se han descubierto tres secciones que cubren una longitud total de 183 metros, mientras dos cámaras principales y un pequeño pasadizo están abiertos al público.

 

A unos 200 metros de las catacumbas se encuentra el Antiguo Teatro de Milo, uno de los hallazgos arqueológicos más destacados de la isla. El teatro fue construido originariamente en el período helenístico, destruido durante la época romana y, después, reconstruido en mármol. Todas las secciones excavadas se encuentran en un increíble estado de conservación y algunas partes han sido restauradas con sumo cuidado. Los visitantes pueden vagar libremente por el teatro y los isleños a veces usan el espacio para representaciones teatrales.

En la ciudad portuaria de Adamas (también llamada Adamantas) se sitúa el Museo de la Minería, dedicado al rico patrimonio geológico y minero de la isla. Las exhibiciones son muy detalladas e incluyen herramientas prehistóricas, fotografías, tributos y colecciones de rocas y minerales como aluminio, azufre, yeso, barita, ruedas de molino y tierra melina. Cerca del litoral del pueblo de Adamas y dentro de la iglesia de la Sagrada Trinidad se halla el pacífico y bello Museo Eclesiástico. Aunque este museo es pequeño, alberga muchos tesoros históricos y eclesiásticos, acompañados de aclaraciones sobre su significado. También se puede encontrar el Búnker de la Segunda Guerra Mundial de Adamas, que consiste en una serie de cámaras y largos túneles, además de unas fascinantes instalaciones artísticas.

 

En cuanto a bebida y comida, Milo ofrece una excelente variedad de locales donde los visitantes pueden tomar un café, un cóctel o un aperitivo a cualquier hora del día o de la noche. Mientras el puerto de Adamas ofrece algunos de los mejores bares, cafeterías y restaurantes de la isla, Pollonia es una opción popular entre aquellos que buscan relajarse en un escenario más tranquilo. No podemos olvidarnos de la bahía de Provatas y el pueblo de Parasporos, ambos grandes destinos provistos de muchas tabernas y restaurantes que sirven excelentes vinos y deliciosos platos que garantizan la satisfacción de los paladares más exigentes.

 

Si desea visitar esta colorida e inolvidable isla del mar Egeo, podrá encontrar todos nuestros cruceros a Milo aquí.